Los inicios de la Fundación se dan por varios interrogantes que tenían un grupo de personas acerca del futuro que le espera a los niños huérfanos Colombianos, debido a que por no ser considerados como víctimas, o por no estar en situación de abandono o peligro, la legislación no tiene en cuenta su dolor, y no compensa la vulnerabilidad económica ni la desorientación en la que quedaron con la pérdida de uno o de ambos padres.

Conscientes de que esta situación nos puede suceder a todos, se decidió brindar apoyo a esta población.

 

A partir de ese momento, La Fundación se constituye como una entidad sin ánimo de lucro que ofrece becas educativas a niños y niñas huérfanos Colombianos. Estas incluyen refrigerios, útiles, uniformes, transportes y un acompañamiento psicológico y espiritual durante el proceso escolar para los beneficiarios y sus familias.